El 80% de este proyecto estará financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional mientras que el 20% restante será aportado por la junta de Castilla y León.
Con este nuevo centro, se pretende potenciar la investigación en áreas como la bioquímica, biología molecular, ingeniería alimentaria, nutrición y bromatología y tecnología.
El CIBA contará con una planta piloto alimentaria y una bodega experimental.
Se trata de una oportunidad única para que las empresas del sector alimentario consoliden e incrementen la colaboración en I+D con la Universidad de Burgos.
Se espera que las obras comiencen en el mes de marzo y el plazo de ejecución marcado en el concurso público es de 12 meses.


